Determinación de toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el conrol de plagas en cultivos hortícolas

En esta investigación se determinó el grado de toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el control de plagas en cultivos hortícolas.

Resumen

El experimento se realizó en el laboratorio de biología del Centro Universitario de Oriente (CUNORI) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), Chiquimula, Guatemala.

Para la determinación de toxicidad aguda en ratones albinos se administraron cinco dosis orales y para la determinación de la bioactividad en nauplios de camarones salinos (A. salina) se realizaron tres concentraciones.

De acuerdo al criterio toxicológico de Williams, se clasificaron los insecticidas de la siguiente manera: a) anonazo como ligeramente tóxico con una tendencia a ser moderadamente tóxico; b) caja como prácticamente no tóxico; c) ajorín como ligeramente tóxico con una tendencia a ser practicamente no tóxico; y d) narciso como moderadamente tóxico con una tendencia a ser altamente tóxico. De los cuatro insecticidas, anonazo, ajorín y narciso presentaron bioactividad. En nauplios, anonazo, ajorín y narciso también presentaron bioactividad.

Introducción

Los insecticidas orgánicos han tomado importancia en Guatemala debido a su efectividad, a su poca contaminación del ambiente, a la facilidad de su preparación y a su bajo costo.

Con frecuencia, la investigación de insecticidas orgánicos se orienta exclusivamente a la búsqueda de una sola respuesta--control de plagas. Es obvio que la investigación orientada a este fin no permite identificar todas las características que poseen los insecticidas obtenidos de extractos vegetales. Estos insecticidas no se han estudiado en su totalidad.

En el presente proyecto de investigación se determinó el grado de toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el control de plagas en cultivos hortícolas. Los insecticidas orgánicos eran anonazo, caja, ajorín y narciso. Esta información se obtuvo haciendo uso de la metodología de la toxicidad aguda en ratones (DL50) y por medio de ensayos de bioactividad en nauplios de camarones salinos (Artemia salina) (CL50) (Programa, 1992; Juárez, 1996). Los resultados obtenidos en esta investigación resolvieron las incógnitas que aún prevalecían acerca de estos insecticidas en cuanto a su potencial tóxico y bioactividad.

Objetivos

  • Generar información básica sobre la toxicidad y bioactividad de cuatro insecticidas orgánicos recomendados para el control de plagas en cultivos hortícolas.

  • Determinar la toxicidad oral aguda de los insecticidas orgánicos anonazo, caja, ajorín y narciso en los ratones.

  • Determinar la bioactividad de los insecticidas orgánicos, utilizando el ensayo en nauplios de camarones salinos (Artemia salina).

  • Calcular la DL50--dosis letal media--de los insecticidas orgánicos anonazo, caja, ajorín y narciso, para luego ser clasificados toxicológicamente de acuerdo al criterio de Williams (Programa, 1992).

  • Calcular la CL50--concentración letal media--para conocer la bioactividad de los insecticidas orgánicos.

Hipótesis

Los insecticidas orgánicos evaluados poseen diferentes niveles de toxicidad y bioactividad.

Revisión de Literatura

La investigación se realizó en el laboratorio de biología del CUNORI de la USAC, en Chiquimula, Guatemala.

Consideraciones Sobre Plantas Tóxicas

Las plantas han evolucionado por más de 400 millones de años, y por oponerse al ataque de los insectos, han desarrollado un buen número de mecanismos de protección, tales como repelencia y acción insecticida (García, 1991). De las casi 700.000 especies de plantas que hay en el mundo (la mayoría en los trópicos), solamente algunas se conocen y se han investigado con fines de aprovechamiento. Según investigaciones, más de 2.000 especies en el mundo tienen propiedades plaguicidas (Munch, 1988). Solamente pocas de estas especies han sido aprovechadas hasta el momento para el control de plagas y enfermedades. Al hablar de plantas tóxicas y de su acción, es necesario definir en primer lugar el concepto de "planta tóxica". En un sentido amplio, plantas tóxicas son aquellas que originan graves alteraciones de salud en los animales susceptibles que consumen pequeñas cantidades de sus semillas, raíces u órganos aéreos (Forsth, 1968).

Plantas Plaguicidas

El uso de tóxicos vegetales en forma de extractos para el control de insectos no es nuevo. Su aplicación se registra desde antes de la segunda guerra mundial, la cual fue descontinuada por el surgimiento del DDT y compuestos organoclorados en general, los cuales eran más tóxicos y baratos, pero más persistentes en el ambiente. La utilización de extractos vegetales para el control de plagas tiene la ventaja de no provocar contaminación debido a que estas substancias son degradadas rápidamente en el medio (Cooperación, 1991).

Existen muchas plantas cuyos extractos poseen propiedades insecticidas; sin embargo, desde el punto de vista comercial, sólo algunas se han aprovechado. Otras plantas contienen substancias "venenosas", como la nicotina del tabaco, que es un veneno muy fuerte (Arenas, 1984; Forsth, 1968), y los aceites de la cáscara de los cítricos que probablemente causan cáncer (Eckert, 1991). Según Lukonsky, el narciso (Nereun oleander L.) contiene propiedades tóxicas y dos alcaloides: la seudoumarina y oleandrina. Muchos autores opinan que sólo la oleandrina es tóxica. La oleandrina posee además estrofantina, que es un potente glicósido cardiotónico capaz de inducir un paro cardíaco en humanos. Un animal experimentalmente envenenado con N. oleander muere con dosis de 300 mg por cada kg de peso (Gutiérrez, 1988).

Efectos y Modos de Acción de Plaguicidas Orgánicos

Los plaguicidas naturales actúan de una manera gradual ocasionalmente (Munch, 1988). Por lo general, ninguna de las especies vegetales insecticidas tienen la actividad fulminante de los insecticidas organosintéticos. Es por esto que la población de insectos no disminuye rápidamente con el uso de insecticidas fabricados de plantas. Entre los efectos que causan los insecticidas naturales en las plagas se encuentran los siguientes: a) repelencia en larvas y adultos; b) suspensión de alimentación; c) reducción de la movilidad del intestino; d) impedimento de la formación de quitina; e) bloqueo de la muda en ninfas y larvas; f) impedimento del desarrollo; g) impedimento del crecimiento; h) toxicidad en larvas y adultos; i) interferencia en la comunicación sexual en la cópula; j) suspensión de la ovoposición; y k) esterilización de adultos. Como se observa, la gran mayoría de los efectos de los insecticidas naturales son fisiológicos, por lo que el insecto tiene que adquirirlos a través de su alimentación (Solórzano, 1993).

El efecto de un plaguicida vegetal, sobre todo el contenido de sus ingredientes activos, depende de algunos factores como lo son la especie y variedad de la planta, época de recolección, influencia del ambiente (clima, suelo, enfermedades), parte cosechada de la planta, forma de preparación, forma de extracción y aplicación del plaguicida. Comúnmente, no se conoce el modo exacto de aplicación de los plaguicidas vegetales, razón por la que se debe mantener una experimentación constante; es necesario también recopilar y anotar todos los datos y resultados obtenidos (Girón, 1994).

Perspectivas de Uso de Plaguicidas Naturales

Los plaguicidas producidos de plantas no representan el remedio universal para proteger las plantas contra los organismos nocivos. Existen también plantas que producen plaguicidas que pueden ser tóxicos y que eventualmente matan predadores (animales útiles) o provocan resistencia entre las plagas. Para una protección vegetal realmente ecológica, la cual no se puede lograr por medio de la sustitución única de plaguicidas sintéticos por plaguicidas naturales, se necesitan buenos conocimientos acerca de las relaciones biológicas y ecológicas entre planta y plaga, plaga y ambiente, depredador y plaga. Estos conocimientos deben ser recolectados y divulgados a través de las instituciones de extensión de manera que estén disponibles para el uso de los campesinos (Munch, 1988).

Estudios Realizados de Toxicidad

Se han planteado algunas hipótesis acerca de la toxicidad en el hígado de la presencia de ciertos materiales de plantas que son tóxicos cuando se usan como hierbas medicinales. Asimismo, se ha evaluado el potencial mutagénico que estas plantas pueden tener, el cual se encuentra asociado a su riqueza en flavonoides y taninos. Muchos químicos contenidos en plantas que manifiestan su teratogenicidad--de las sustancias de los agentes físicos que pueden producir malformaciones congénitas--en animales han demostrado ser inocuos en humanos. Los roedores han sido la especie con la cual se ha experimentado, especialmente por su bajo costo y su largo historial como animal de experimentación en laboratorios. Las ratas y los ratones son los animales que mejor han ejemplificado la reacción en humanos.

Persiste el hecho de que el único modelo confiable es el hombre. Sin embargo, hay un número de objeciones en contra de esta experimentación directa. Desde mediados y finales de los años 60, virtualmente toda especie en el laboratorio ha sido tratada como un modelo en potencia para evaluar toxicidad y teratogenicidad. La extrapolación de datos en animales a humanos es el fundamento en el cual se basa la evaluación de la seguridad de químicos antes de ser expuestos a humanos (Shardein, 1985).

Medición de la Toxicidad

Existen varias maneras de cuantificar y comparar la toxicidad de diferentes químicos y dosis. Una medida común es la dosis letal 50, conocida como DL50. Esta cifra significa que una dosis determinada es letal para un 50% de los animales experimentales expuestos. Mientras menor sea la DL50 mayor es la toxicidad. Para contrarrestar el peso de cada especie o individuo del animal, esa dosis se relaciona con un kg de peso vivo (Andrews, 1989).

Toxicidad Aguda

La toxicidad aguda cuantifica los efectos adversos que ocurren dentro de un breve lapso de tiempo con posterioridad a la administración de una dosis única o múltiple (Programa, 1992). La toxicidad aguda se determina evaluando el producto químico en varios mamíferos, generalmente ratas y ratones (Cremlyn, 1982).

Prueba de artemia salina

Es un bioensayo natural simple por medio del cual se determina la concentración letal, CL50 en PPM, de componentes activos de extractos en un medio salino. Los camarones salinos han sido utilizados en ensayos o en análisis de residuos de pesticidas, micotoxinas, anestésicos, toxinas dinoflagelares y toxinas en ambiente marinos. Esto se debe a que la larva de este crustáceo es altamente sensible a una gran variedad de sustancias químicas y extractos de plantas. Valores menores de 1,000 PPM se consideran bioactivos (Juárez, 1996).

Materiales y Métodos

Población y Muestra

Los tratamientos evaluados fueron los insecticidas orgánicos recomendados en Guatemala para el control de plagas en cultivos hortícolas. Se obtuvieron muestras de anonazo, caja, ajorín y narciso, por ser estos insecticidas considerados como potencialmente tóxicos.

Anonazo. Se maceró 1 Kg de semilla seca de anona (Annona squamosa). Posteriormente se diluyó en 1 lt de alcohol etílico al 95%. El extracto se dejó fermentar por 30 días.

Caja. Se licuaron 3 cabezas (79 gr) de ajo (Allium sativum), 6 (101.43 gr) chiles jalapeños (Capsicun frutenses), 3 (101.47) cebollas (Allium cepa) y 28 gr de jabón de coche (jabón producido con grasas de cerdo, ceniza y semilla de aceituno) (Bursera sp.)--todos estos de tipo comercial--y posteriormente se diluyó en 4 lt de agua. Este producto se fermentó por 30 días.

Ajorín. Se utilizó 1 litro de orín de vaca y 2 cabezas (56 gr) de ajo de tipo comercial que fueron licuados. Este producto se mezcló en 3 lt de agua y se fermentó durante 30 días.

Narciso. Este producto se preparó macerando 1 Kg de hojas de narciso (Nerium oleander) en etapa fenológica de floración e introduciéndolas en 1 litro de alcohol etílico al 95%. La fermentación se realizó durante 30 días (Casasola, 1995).

Cada insecticida orgánico preparado en envases plásticos después de la fermentación se filtró con papel filtro corriente y se almacenó en frascos de color ámbar en refrigeración hasta el momento de los experimentos.

Materiales

  • 100 ratones albinos (hembras), 40 mg huevos de camarón salino

  • 20 jaulas, 20 tapaderas para jaulas, una sonda orogástrica para ratones, placa de microtitulación de 96 pozos, una bomba de aire para acuario, una pipeta automática de 100 microlitros con sus tips, un estereoscopio y un rotavapor

  • Etanol, agua de mar y formalina

Toxicidad Aguda en Ratones

El método consistió en el tratamiento de un grupo de animales (ratones Swiss, utilizados comúnmente por su facilidad de manejo en laboratorios experimentales). Estos ratones Swiss son ratones albino, con un peso promedio de 18 gr a los 60 días de nacidos, con una longitud de 9 cm y una altura de 3 cms, que recibirían--de acuerdo a una serie matemáticamente relacionada--dosis de una sustancia (insecticidas orgánicos), con el fin de determinar la dosis que mataría al 50% de la población bajo estudio (Programa, 1992).

Estas pruebas se realizaron con los insecticidas orgánicos anonazo, caja, ajorín y narciso, cuya administración se realizó suspendiendo el insecticida en agua--tomando en cuenta la concentración, se agitó en un frasco para lograr una suspensión homogénea y luego se administró el insecticida a los ratones por vía oral después de 24 horas de ayuno a través de una sonda orogástrica, a grupos de cinco ratones de igual edad, sexo y en un volumen de acuerdo a la dosis de administración para los diferentes pesos de los ratones. Las poblaciones de ratones se mantuvieron a temperatura ambiente. Es importante aclarar que los ratones utilizados para estas pruebas experimentales fueron vírgenes como lo requería la metodología para este tipo de investigación (Programa, 1992).

La población se observó cada 1, 2, 4, 6, 24, 48, 120, y 168 horas después de administrar los insecticidas. Se realizó un estudio de dosis dentro del grupo del rango prácticamente no tóxico según el criterio toxicológico de Williams (Programa, 1992).

Los animales que no murieron en las primeras horas se observaron durante los 7 días (168 horas) en las mismas condiciones adecuadas (Programa, 1992).

Aplicación de dosis: Se distribuyeron cinco grupos de cinco ratones para cada tratamiento; un total de 25 ratones por insecticida.

Anonazo y narciso: Grupo I: 0.005; Grupo II: 0.05; Grupo III: 0.5; Grupo IV y al grupo V: 5g/kg de peso.

Ajorin y caja: Grupo I: 1, Grupo II: 2, Grupo III: 3, Grupo IV: 4gr/kg y Grupo V: 5gr/kg de peso.

Necropsia practicada a los ratones

Se les practicó a los decesos con el fin de determinar las lesiones causadas por los diferentes insecticidas orgánicos en cada caso.

Bioactividad con Nauplios de Camarones Salinos

Se colocaron 40 mg de huevos de camarón en agua de mar estéril de 36 a 48 horas a temperatura ambiente con luz artificial (Una lámpara de l00 watts). Los insecticidas orgánicos se disolvieron en agua logrando una concentración de 3.000 PPM (concentraciones finales de 1.000, 500, 250 PPM para cada insecticida). En una placa de microtitulación de 96 pozos de fondo plano se llevaron a cabo las diferentes concentraciones en triplicado (ver Apéndice). Cada concentración se evaluó de la siguiente forma:

1.000 PPM

Se tomaron 100 μl de la solución madre (3.000 PPM).

Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.

Se agregaron 100 μl de agua de mar sin nauplios.

500 PPM

Se tomaron 50 μl de la solución madre (3.000 PPM).

Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.

Se agregaron 150 μl de agua de mar sin nauplios.

250 PPM

Se tomaron 25 μl de la solución madre (3.000 PPM).

Se agregaron 100 μl de agua de mar con 10 a 15 nauplios.

Se agregaron 175 μl de agua de mar sin nauplios.

Se realizó el recuento de nauplios muertos y vivos después de haberlos incubado 24 horas a temperatura ambiente. El resultado se evaluó calculando el valor de CL50 por medio del programa Finney Basic (Juárez, 1996).

Niveles de Dosis

Para el caso de los plaguicidas anonazo y narciso, es importante mencionar que la utilización de etanol (alcohol etílico al 95%) como solvente extractor de los metabolitos plaguicidas y/o tóxicos implica una mayor eficiencia en la capacidad extractora durante la fermentación de compuestos insolubles en agua. Al momento de ensayar dosis de 1 a 5 g/kg de peso, la probabilidad de obtener un porcentaje de decesos de 100% aumentaría considerablemente. Como consecuencia, fue necesario ensayar dosis más bajas de 0.005 a 5 g/kg de peso de cada uno de los insecticidas antes mencionados. Las mismas dosis experimentales planteadas (1.5 g/Kg de peso) se mantuvieron con caja y ajorín, ya que en estos insecticidas orgánicos se utilizó agua como solvente y fermentación.

El alcohol de los plaguicidas anonazo y narciso fue eliminado por medio de un rotavapor (que separa los sólidos de los solventes), debido que se pretendía evaluar la toxicidad de los sólidos presentes, pues la toxicidad del alcohol es bien conocida. Al evaluar la toxicidad de la mezcla de alcohol más sólidos, la toxicidad podría deberse a la actividad corrosiva del alcohol etílico al 95% en el tracto digestivo de los ratones y no a la presencia de tóxicos provenientes del narciso o de la semilla de anona.

Diseño de la Investigación

Se realizaron cuatro experimentos para la DL50 y cuatro para la CL50. Durante el tiempo de observación, se realizó un conteo de número de decesos y sobrevivientes y posteriormente se estableció el porcentaje de muertes para cada dosis y concentraciones.

Análisis Estadístico

Para determinar el nivel de toxicidad y bioactividad, se observó la variable dependiente decesos. El cálculo de DL50 y CL50 se realizó por medio del programa de computación Finney Basic, para luego realizar la clasificación toxicológica y la bioactividad de los insecticidas.

Resultados y Discusión

Toxicidad Aguda

Anonazo. Todos los ratones a los cuales les fue administrada una dosis de 5 gr/kg de peso murieron después de 15 minutos. Los que recibieron una dosis de 1 gr/kg de peso murieron a las 72 horas, mientras que los ratones que recibieron dosis de 0.005; 0.05; y 0.5 gr/kg de peso sobrevivieron, resistiendo la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y durante períodos de observación. La autopsia de un ratón que recibió una dosis de 1 gr/kg de peso indicó que su muerte fue causa de una necrosis hepática e infarto cardíaco.

De acuerdo a los resultados obtenidos de la Figura 1, se observa que la DL50=707.10 mg/kg de peso, que de acuerdo a la clasificación toxicológica de Williams corresponde a la clasificación ligeramente tóxica con una tendencia a la clasificación moderadamente tóxica.

Figura 1. Determinación de la DL50 en ratones del insecticida Anonazo.

Narciso. Todos los ratones a los cuales les fue administrada una dosis de 1 y 5 gr/kg de peso murieron a los 10 minutos. Los que recibieron 0.5 gr/kg de peso murieron a los 30 minutos. Los ratones que recibieron otras dosis sobrevivieron resistiendo la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y durante el período de observación. La autopsia de uno de los ratones que recibió una dosis de 0.5 gr/kg de peso indicó que su muerte fue causa de una necrosis hepática, infarto cardíaco y pulmones congestionados.

De acuerdo a los resultados obtenidos en la Figura 2 se observa una DL50= 158.11 mg/kg de peso, lo que de acuerdo a la clasificación toxicológica de Williams corresponde a la clasificación de moderamente tóxica con una tendencia hacia la clasificación de altamente tóxica.

Figura 2. Determinación de la DL50 en ratones del insecticida Narciso.

Ajorín. Dos ratones que recibieron dosis de 4 gr/kg de peso y tres que recibieron 5 gr/kg de peso murieron. Ambas muertes se dieron a los 30 minutos después de haber administrado el insecticida. Los ratones que recibieron dosis de 1, 2, 3 gr/kg de peso sobrevivieron durante la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días), y durante el período de observación. La autopsia de los dos ratones que recibieron dosis de 4 y 5 gr/kg indicó que murieron a causa de necrosis hepática, necrosis del intestino delgado, cianosis en piel, pulmones congestionados y hemorrágicos.

De los resultados obtenidos en la Figura 3 se observa una DL50= 4.530 mg/kg de peso, lo que de acuerdo a la clasificación toxicológica de Williams corresponde a la clasificación de ligeramente tóxica, con una tendencia hacia la clasificación de prácticamente no tóxica.

Figura 3. Determinación de la DL50 en ratones del insecticida Ajorín.

Caja. Los ratones experimentales que fueron sometidos a las diferentes dosis de 1, 2, 3, 4, 5 gr/kg de peso sobrevivieron la etapa crítica de toxicidad aguda (los primeros 3 días) y durante los períodos de observación. A estos no se les practicó autopsia.

De acuerdo a los resultados obtenidos en la Figura 4, se observa que no se permite una estimación puntual de la DL50. Sin embargo, es posible inferir que la DL50 > 5.000 mg/kg de peso corresponde a la clasificación toxicológica según Williams de prácticamente no tóxica.

Figura 4. Determinación de la DL50 en ratones del insecticida Caja.

Bioactividad en Nauplios de Camarones Salinos

Anonazo. De 1000 PPM murieron 32 de 35 nauplios, de 500 PPM murieron 12 de 39 nauplios y de 250 PPM murieron 6 de 40 nauplios. En la Figura 5 se observa que la CL50=554.03 PPM, indicando la existencia de bioactividad en el insecticida.

Figura 5. Determinación de la CL50 en la bioactividad de nauplios del insecticida Anonazo.

Caja. De 1.000 PPM murieron 5 de 38 nauplios, de 500 PPM murieron 4 de 45 nauplios, y de 250 PPM murieron 0 de 42 nauplios. Los resultados obtenidos de la CL50 en la Figura 6 no permiten una estimación puntual. Sin embargo, es posible inferir que es mayor de 1.000 PPM, indicando la no existencia de bioactividad.

Figura 6. Determinación de la CL50 en la bioactividad de nauplios del insecticida Caja.

Ajorín. De 1.000 PPM murieron 22 de 36 nauplios, de 500 PPM murieron 8 de 40 nauplios y de 250 PPM murieron 4 de 42 nauplios. En la Figura 7 se observa que la CL50= 853.60, indicando la existencia de bioactividad en el insecticida.

Figura 7. Determinación de la CL50 en la bioactividad de nauplios del insecticida Ajorín.

Narciso. De 1.000 PPM murieron 43 de 44 nauplios, de 500 PPM murieron 32 de 37 nauplios y de 250 PPM murieron 22 de 33 nauplios. En la Figura 8, los resultados obtenidos de la CL50 no permiten una estimación puntual. Sin embargo, es posible inferir que es menor de 250 PPM, indicando que si hay bioactividad en el insecticidas y está bajo la concentración experimentada.

Figura 8. Determinación de la CL50 en la bioactividad de nauplios del insecticida Narciso.

Conclusiones

  • Anonazo presentó toxicidad aguda, con una DL50=707.10 mg/kg de peso; clasificándose toxicológicamente como ligeramente tóxica con una tendencia hacia la clasificación moderadamente tóxica y con una bioactividad de 544.03 PPM.

  • Caja presentó una toxicidad aguda, con una DL50 > 5.000 mg/kg de peso; clásificandose toxicológicamente como prácticamente no tóxica y con una bioactividad mayor de 1.000 PPM.

  • Ajorín presentó toxicidad aguda, con una DL50=4.530 mg/kg de peso; clasificándose toxicológicamente como ligeramente tóxica con una tendencia hacia la clasificación prácticamente no tóxica y con una bioactividad de 853.60 PPM.

  • Narciso presentó toxicidad aguda, con una DL50=158.11 mg/kg de peso; clasificándose toxicológicamente como moderadamente tóxica, con una tendencia hacia la clasificación altamente tóxica y con una bioactividad menor de 250 PPM.

Recomendaciones

  • Con respecto al narciso se recomienda que su uso observe las precauciones pertinentes para el caso de plaguicidas sintéticos (químicos). Estos plaguicidas sólo deben ser aplicados por personas capacitadas en el manejo de plaguicidas de riesgo.

  • Desarrollar y ejecutar investigaciones futuras que puedan generar información básica acerca de los plaguicidas orgánicos, determinando su toxicidad y así poder tomar todas aquellas medidas que contribuyan al bienestar de los usuarios y evitar casos severos de toxicidad.

  • Todas aquellas instituciones gubernamentales y no gubernamentales que estén promoviendo el uso de extractos orgánicos ó insecticidas orgánicos a gran escala deberían realizar una prueba de toxicidad aguda y bioactividad como primer paso, para luego validar científicamente todas aquellas dudas que puedan prevalecer en cuanto a su potencial tóxico.

  • Se recomienda la utilización de aquellos plaguicidas orgánicos que sean ligeramente tóxicos a moderadamente tóxicos y que tengan bioactividad.

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