Propuesta de un Programa de Alimentación y Nutrición para 3 Comunidades del Municipio San Juan Ermita, Departamento de Chiquimula

El programa de alimentación y nutrición, dirigido a tres comunidades del departamento de Chiquimula, tiene como propósito mejorar la calidad de vida de estas poblaciones. Se desarrolló en 5 etapas: 1) elaboración del diagnóstico, 2) presentación del diagnóstico, 3) elaboración de la propuesta para el programa de alimentación y nutrición, 4) discusión de la propuesta, 5) presentación de la propuesta.

Tania Reyes midiendo a una niña.

Resumen

El programa de alimentación y nutrición, dirigido a tres comunidades del departamento de Chiquimula, tiene como propósito mejorar la calidad de vida de estas poblaciones. La metodología utilizada para la elaboración de la propuesta se desarrolló en cinco etapas. En el diagnóstico se recolectó la información necesaria para establecer el estado nutricional de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia; así como los datos socioeconómicos, educación, ingesta alimentaria y disponibilidad de alimentos. Esto se hizo para determinar la situación alimentario-nutricional de la comunidad.

La segunda etapa consistió en la presentación de los resultados del diagnóstico a la comunidad y al director de la institución patrocinadora, para identificar conjuntamente las acciones que se llevarán a cabo.

Con base en los resultados obtenidos en las etapas anteriores, se procedió a la elaboración de la propuesta. En este proceso se formuló la estrategia para la planificación, ejecución y evaluación del programa. También se establecieron los objetivos, normas y procedimientos para realizar las actividades dentro del mismo.

El programa de alimentación y nutrición está integrado por las guías de planificación y evaluación de actividades, los proyectos de cultivo y consumo de soya, la implementación de huertos familiares, educación alimentario-nutricional, educación en salud, y vigilancia nutricional.

La etapa de discusión de la propuesta se desarrolló paralelamente a la elaboración de la misma. Por último se procedió a la presentación y entrega de la propuesta definitiva, al director de la institución y a miembros de la comunidad para su posterior ejecución.

Introducción

El problema nutricional que padece la mayoría de la población guatemalteca afecta primordialmente a niños y niñas preescolares, así como a mujeres embarazadas y en lactancia, lo cual requiere una pronta atención. Es necesaria la planificación y ejecución de programas nutricionales que sean efectivos y factibles de aplicar, tanto por las instituciones como por las comunidades a las que beneficiarían.

El Instituto Benson es una organización no gubernamental que se dedica a promover y apoyar el estado nutricional comunitario en el municipio San Juan Ermita del departamento de Chiquimula. El propósito fundamental del instituto es el de mejorar las condiciones nutricionales de sus beneficiarios. El instituto ha identificado la necesidad de establecer un programa de nutrición, factible de realizar en sus comunidades, el cual debe conformarse a través de componentes básicos de alimentación y nutrición.

El desarrollo del estudio permitió la determinación de proyectos, actividades y recursos necesarios para la realización del programa de alimentación y nutrición. Este programa propiciará a través de su implementación el mejoramiento de la situación alimentario-nutricional y por ende, la calidad de vida de la población beneficiaria del Instituto Benson.

Objetivos

Generales

  • Evaluar la situación alimentario-nutricional de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia de las aldeas Chancó, Corral de Piedra y Salitrón, del municipio San Juan Ermita, Chiquimula.

  • Elaborar la propuesta del programa alimentario-nutricional para las comunidades investigadas.

Específicos

  • Determinar el estado nutricional de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia por medio de datos antropométricos.

  • Evaluar la ingesta alimentaria de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia.

  • Determinar la disponibilidad de alimentos en la comunidad, la educación, las condiciones higiénicas y el ingreso de los grupos investigados.

  • Establecer la relación existente entre el estado nutricional de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia, al igual que los factores que condicionan la situación alimentario-nutricional como la ingesta alimentaria, las condiciones higiénicas, niveles de ingreso y educación de los grupos investigados.

  • Establecer a través del diagnóstico las prioridades que faciliten la identificación de los componentes de alimentación y nutrición que integran la propuesta.

  • Diseñar la propuesta del programa de alimentación y nutrición para las aldeas.

Revisión de Literatura

Guatemala atraviesa por una problemática alimentario-nutricional que cada día se agrava más debido a la predominación de altos índices de pobreza, enfermedades infecciosas previsibles, desempleo y subempleo, alto costo de vida, bajos salarios y acelerado crecimiento demográfico. Las precarias condiciones de las viviendas de la mayoría de la población, de las que sólo el 60% cuenta con servicio de agua potable y el 43% con disposición adecuada de excretas, la inaccesibilidad a los servicios básicos de salud, que se acentúa más en el área rural, y el alto índice de analfabetismo, que afecta a más del 50% de la población, son algunos de los factores que no permiten que estas deficiencias sean erradicadas (Fondo de Inversión Social, 1995; García, 1989; SEGEPLAN y GTZ, 1992).

Las deficiencias alimentario-nutricionales afectan al 87% de la población guatemalteca, la cual está catalogada como pobre, particularmente la del área rural y urbano marginal, dentro de las cuales los indígenas se encuentran más afectados. En estudios recientes se estableció que el 40% de los niños y niñas menores de 5 años padecen desnutrición severa o moderada (según indicador peso/talla). Además, el grupo de mayor riesgo es el de niños y niñas cuyas edades oscilan entre los 36 y 60 meses. La desnutrición afecta más al grupo indígena (66%) que al no indígena (35%). El fenómeno de migración interna que se presenta en el país para la búsqueda de mejores condiciones de vida, o por lo menos para la obtención de un ingreso mínimo por parte de algunos grupos de la población, causa una mayor predominación de desnutrición en hijos e hijas de padres que migran que entre los que no migran (Fondo de Inversión Social, 1995; SEGEPLAN y GTZ, 1992). La solución a la problemática requiere la planificación de acciones más agresivas que ataquen sus causas fundamentales. Por ejemplo, el establecer condiciones que promuevan el mejoramiento de las condiciones higiénicas y estructurales de la vivienda y el medio ambiente reducirá la incidencia de la desnutrición y de enfermedades infecciosas, y por ende, las tasas de morbilidad y mortalidad en el país (Fondo de Inversión Social, 1995; SEGEPLAN y GTZ, 1992).

Asimismo, el desarrollo o implementación de programas adecuados de educación alimentario-nutricional, que modificarán hábitos y costumbres que afectan el estado nutricional o inciden en el mal aprovechamiento de recursos, son solo algunas de las acciones que podrían llevarse a cabo para solucionar la problemática alimentario-nutricional de nuestro país (SEGEPLAN y GTZ, 1992).

Estos programas alimentario-nutricionales son estrategias planificadas con un enfoque integrador que involucran todos los elementos de la cadena alimentario-nutricional, con el propósito de alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional en todos sus aspectos y componentes, propiciando así el mejoramiento de la calidad de vida de la población (Delgado, 1983; García, 1995; Solimano, 1988).

En la actualidad, la planificación de políticas e intervenciones nutricionales han tomado mucho auge e importancia en el mundo, en países en vías de desarrollo como Guatemala, pero aún no se han jerarquizado los problemas nutricionales por la magnitud que tienen. Además, se ha comprobado que las intervenciones nutricionales aisladas tienen una eficacia limitada, debido principalmente a sus costos y al hecho de no atacar ni promover cambios en las raíces de la problemática alimentario-nutricional, por lo que no representan una solución verdadera. En cambio, se están impulsando los programas dirigidos hacia el desarrollo económico y social, los cuales en su mayoría contemplan aspectos sobre nutrición en los cuales la participación de la comunidad es fundamental ya que se estima que los efectos a largo plazo de los mismos pueden modificar las causas fundamentales del problema alimentario-nutricional (Berg, 1975).

La metodología para la planificación de programas nutricionales establece que como primer paso se requiere de una evaluación inicial para conocer los antecedentes de las condiciones nutricionales en el lugar. En esta evaluación se debe determinar el estado nutricional de la población a la cual va dirigida el programa. Se recomienda la utilización de métodos antropométricos y encuestas de consumo de alimentos. Igualmente, se debe tener información sobre indicadores de saneamiento ambiental, acceso a los servicios de salud, datos socioeconómicos y de educación (Berg, 1975).

Tania Reyes entrevistando a una participante

Una vez identificados los problemas y necesidades nutricionales de la población, se determinan los objetivos y metas que se pretendan alcanzar con el programa, así como sus políticas e intervenciones. Una vez elaborado el programa se procede a su ejecución (Berg, 1975).

Cabe mencionar que en la identificación de las intervenciones nutricionales, la educación alimentario-nutricional y el monitoreo de crecimiento de los niños y niñas son componentes que no deben faltar en un programa (Berg, 1975).

Otro aspecto muy importante, aunque en muchos programas no se le ha reconocido su trascendencia, es la evaluación del programa. Ésta demuestra el verdadero desenvolvimiento y también ofrece información sobre problemas en la planificación y ejecución del mismo. La evaluación debe iniciarse desde las primeras etapas y llevarse a cabo durante todos los procesos del programa (Berg, 1975).

Materiales y Métodos

Población

Para el diagnóstico de la situación alimentario-nutricional se investigó el 100% de los preescolares y mujeres embarazadas y en lactancia. En total fueron 74 preescolares, 5 mujeres embarazadas y 17 mujeres en lactancia de las tres comunidades.

Tipo de Estudio

El diagnóstico se realizó como un estudio transversal y descriptivo que determinó y analizó la situación de las variables que se estudiaron. A partir de los datos obtenidos se planteó la propuesta del programa.

Materiales

Instrumentos

Se utilizó el "Formulario de diagnóstico de la situación alimentario nutricional de tres comunidades del departamento de Chiquimula."

Métodos

El presente estudio se realizó en cinco etapas que se describen a continuación.

Diagnóstico de la situación alimentario-nutricional de las comunidades

En esta etapa se determinó la situación alimentario-nutricional actual de la población.

Selección de la muestra. La muestra estuvo constituida por 27 preescolares y siete mujeres en lactancia de la aldea Chancó; 20 preescolares, cuatro embarazadas y cinco en lactancia de Corral de Piedra; y 27 preescolares, una embarazada y cinco en lactancia de la aldea Salitrón. Sumando un total de 96 personas encuestadas.

Elaboración del instrumento. El formulario del diagnóstico de la situación alimentario-nutricional de tres comunidades del departamento de Chiquimula y su instructivo se elaboraron de acuerdo a las necesidades de la investigación.

Dicho formulario constó de cuatro secciones: En la primera, se anotó el nombre de la persona entrevistada, la comunidad y la fecha en la que se realizó la entrevista. En la segunda se anotaron los datos socioeconómicos de las familias. En relación a la vivienda y los aspectos sanitarios de la misma, se incluyó propiedad de la vivienda, materiales de construcción, número de cuartos que tiene, tipo de piso, método de eliminación de excretas y basura, disponibilidad de agua y número de personas que viven en el hogar. Para evaluar el nivel de educación de la familia se elaboró un cuadro en el cual se anotó si los integrantes de la familia sabían leer, escribir y hasta que grado cursaron en la escuela. El monto del ingreso familiar se determinó por medio de un cuadro, en el cual se anotó el aporte en quetzales aproximado de cada miembro de la familia, al igual que el monto de la ayuda o donaciones monetarias que pudieron haber recibido.

La tercera sección se utilizó para anotar los datos dietéticos de la familia. El consumo de alimentos se evaluó por medio de un recordatorio de 24 horas, instrumento utilizado por Aguilar en 1973 para evaluar los hábitos alimentarios de mujeres embarazadas en el área rural y urbana de Guatemala. Para determinar la disponibilidad se usó el formulario de Adquisición de Alimentos, el cual ha sido utilizado en investigaciones realizadas por el INCAP (Aguilar, 1973; Méndez, 1980; Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, 1979).

En la cuarta sección se anotaron los datos antropométricos de los preescolares y de las embarazadas o en lactancia. La validación del formulario se llevó a cabo en una comunidad del área con características similares a la población de estudio. Se aplicó el formulario a 10 preescolares, cuatro embarazadas y cuatro en lactancia. De acuerdo a los resultados obtenidos se realizaron los cambios y ajustes que fueron necesarios en el formulario.

La cantidad de sujetos en los que se validó el instrumento corresponde al 15% de la muestra, ya que se ha establecido en estudios anteriores que dicho porcentaje puede considerarse adecuado para este proceso. Cabe mencionar que en la serie correspondiente a los datos dietéticos este paso no fue necesario realizarlo, ya que estos instrumentos han sido validados en estudios anteriores.

Recolección de datos. Se realizó por medio de una entrevista a cada participante incluido en la investigación, aplicándole el formulario de diagnóstico del estado nutricional de tres comunidades del departamento de Chiquimula.

Posteriormente se revisó cada formulario y en caso de que hubiera información incompleta o confusa se realizó una visita domiciliaria a la persona para corroborar los datos obtenidos.

Tabulación y análisis. Se realizó por medio del programa de computación para investigaciones nutricionales SPSS. Este programa evalúa individualmente y relaciona estadísticamente las variables del estudio, aplicando la fórmula c2 (chi cuadrada)y frecuencias.

Se determinó el estado nutricional de los preescolares de acuerdo a los indicadores peso/talla, peso/edad y talla/edad, utilizando como patrón de referencia las tablas de la NCHS y las categorías para cada uno de los indicadores. Como método de evaluación se aplicó el puntaje Z.

El estado nutricional de las mujeres embarazadas y en lactancia se evaluó por medio del porcentaje de adecuación peso/talla, de acuerdo a las clasificaciones por Raby-Urtega y Hermelo respectivamente.

La ingesta de energía, carbohidratos, proteínas, grasas, vitamina A y hierro se evaluó por medio de la comparación de la ingesta real. Esto se hizo con los requerimientos y recomendaciones nutricionales del INCAP de 1994 y de acuerdo a los grupos de edad. Igualmente se estableció si la ingesta era adecuada o no.

Se realizó un análisis descriptivo de la disponibilidad de alimentos en la comunidad, que se evaluó bajo los criterios establecidos por Menchú sobre disponibilidad per cápita y frecuencia de consumo. De igual manera se analizaron los datos relacionados con la vivienda y sus condiciones higiénicas, la educación y el monto estimado del ingreso familiar.

La relación existente entre el estado nutricional se determinó utilizando la prueba estadística c2 con la ingesta alimentaria, número de personas que viven en el hogar y educación de la madre.

Presentación del Diagnóstico

Los resultados del diagnóstico se presentaron a la población de las comunidades para determinar las prioridades conjuntamente y permitiendo de esta forma la participación activa de la comunidad en la propuesta.

Elaboración de la Propuesta del Programa de Alimentación y Nutrición

Con base a la información obtenida por medio del diagnóstico y a la jerarquía de las necesidades, se procedió a la planificación de intervenciones que se ajustaron al enfoque de seguridad alimentaria. Estas intervenciones son adecuadas para satisfacer las necesidades de la población y ayudan a que sea posible la obtención de recursos para su realización.

Discusión de la Propuesta

Una vez elaborada y aprobada por la asesora y revisora de tesis, la propuesta se presentó y sometió a consideración de la comunidad y del director del Instituto Benson para conocer los comentarios sobre la misma y fortalecer con ellos los aspectos que se consideraron necesarios.

Presentación de la Propuesta

Teniendo en cuenta las sugerencias proporcionadas se realizaron los cambios a la propuesta y se procedió a la elaboración del documento final. Luego se presentó y entregó a los miembros de la comunidad y al director de la institución para su posterior ejecución.

Resultados y Discusión

Resultados

Diagnóstico

Según la evaluación antropométrica realizada a niños y niñas de las comunidades, se estableció que el 53% (n=39) de la población infantil presenta en la actualidad un estado nutricional normal, en contraposición al 26% (n=19) que padece de desnutrición leve y un 9% (n=7) desnutrición moderada. Se determinó también que el 69% (n=46) presenta algún grado de retardo en el crecimiento. En relación a la evaluación de la ingesta alimentaria de los preescolares, se estableció que únicamente el 19% de los niños consumen una dieta adecuada para su edad, y en el 81% la misma es deficiente.

En las mujeres embarazadas se encontró que el 40% (n=2) de ellas presentó un estado nutricional normal y el 60% (n=3) un sobrepeso. Mientras que en las mujeres en lactancia, el 65% (n=11) presentó un estado nutricional normal y el 35% (n=6) desnutrición leve. Pero según la relación entre estado nutricional y tiempo de lactancia, solamente el 47% de ellas tiene una reserva adecuada de grasa y nutrientes necesarios para una buena producción de leche materna.

En la evaluación de la ingesta alimentaria de las mujeres embarazadas y en lactancia se estableció que solamente el 9% consume una dieta adecuada para su estado fisiológico. Se encontró una ingesta calórica deficiente en el 91% de mujeres.

El consumo de proteína en todas las comunidades cubre las recomendaciones dietéticas e incluso en muchos casos se consume una mayor cantidad, pero cabe mencionar que la misma proviene principalmente de cereales y leguminosas. El consumo de grasa es deficiente en todas las comunidades, encontrándose que ninguno de los menores y mujeres incluidos en la investigación presentó una ingesta adecuada de la misma. Solamente el 35% tiene una ingesta adecuada de consumo de carbohidratos.

La totalidad de la población tiene un consumo deficiente de vitamina A en comparación con las recomendaciones dietéticas. Similar es el caso de la ingesta de hierro del cual solamente el 44% de la población tiene un consumo adecuado. Éste proviene de hierbas y plantas estacionales comestibles las cuales proveen a los consumidores hierro no hemínico, del cual el organismo absorbe un porcentaje muy restringido. El 45% de los entrevistados tiene una ingesta adecuada de calcio debido principalmente al alto consumo de tortilla.

La disponibilidad de alimentos se encuentra en proporción a la producción familiar de los mismos, razón por la cual el patrón alimentario de la poblaciónse basa primordialmente en el consumo de frijol y tortilla. En menor cantidad la población se alimenta de arroz, aceite, frutas, hierbas -según la época del año- y verduras -principalmente tomate, cebolla, papa y azúcar. Eventualmente, se consumen huevos y queso dependiendo si la familia posee aves de corral o vacas.

Al investigar sobre el consumo de leche y carne las entrevistadas respondieron que estos alimentos no son consumidos debido a su elevado costo y dificultad de conseguirlos en la comunidad. Sin embargo, cuando cuentan con los recursos consumen ocasionalmente carne de pollo.

También se determinó una deficiencia del 35% en la ingesta de energía en relación a las recomendaciones dietéticas diarias, presumiéndose que del grupo familiar, las mujeres y los niños son los más afectados. Si se toma en cuenta la forma tradicional de distribución intra familiar de alimentos, estos dos grupos reciben la menor cantidad de los mismos.

En relación a los datos socioeconómicos, se estableció que el 80% de las familias obtiene su ingreso de los trabajos agrícolas que realiza, mientras que en un 20% de las familias, además del aporte que genera la agricultura, la madre ayuda a la manutención del hogar. Ellas se dedican a actividades como panadería, confección de ropa, elaboración de tejidos o venta de productos de primera necesidad en pequeñas tiendas ubicadas en sus viviendas.

No fue posible obtener información exacta sobre el ingreso familiar ya que se entrevistó a las madres de familia y ellas dijeron desconocer este dato. En cuanto al gasto mensual para alimentación, el 11% expresó que gastaban Q. 100 [US$16.95], el 18% Q. 300 [US$50.85] y el 20% entre Q. 125 [US$21.19] y Q. 270 [US$45.76] (Cambio de moneda: US$1=Q. 5.9). Es importante mencionar que al proporcionar este dato, las madres no tomaron en cuenta los alimentos producidos en el hogar, sino únicamente los que tienen que comprar en el mercado o la tienda.

Se estableció también que el 98% de las familias son propietarias de su vivienda; de éstas el 89% está construida de bajareque, 49% tiene piso de tierra, 33% de torta de cemento y 16% de ladrillo de cemento. El 51% de las casas tiene un solo cuarto, 36% dos cuartos y 11% tres cuartos. Se debe tomar en consideración que en la metodología de la encuesta se excluyó la habitación utilizada como cocina.

El 84% de los hogares tiene agua domiciliaria exclusiva y el 13% domiciliaria compartida. El 40% de las familias no cuenta con servicio sanitario, el 33% tiene letrina y el 22% excusado lavable. En relación a la eliminación de la basura, 44% expresó que la utilizaba como abono, 27% la tira en cual-quier lugar y 24% la quema.

El grado de educación de la madre fue determinado en el estudio, ya que es ella la principal encargada de la alimentación. Se encontró que el 62% de las madres sabe leer y el 57% leer y escribir. De ellas el 20% cursó hasta sexto grado de primaria, el 16% aprendió en programas de alfabetización y el 9% aprobó únicamente hasta segundo grado de primaria. El resto aprobó diferentes grados de educación primaria.

Para la determinación de las relaciones de las variables se aplicó a los datos la prueba estadística no paramétrica c2 la cual dio como resultado un valor crítico de 2.71, con un grado de libertad, 10% de error y un r de 0.10. El resultado fue el siguiente: en las aldeas Corral de Piedra, Chancó y Salitrón, existe una relación estadísticamente significativa entre el estado nutricional de los preescolares evaluados con la ingesta alimentaria, la educación de la madre y el número de personas que integra la familia.

Formulación y Desarrollo del Programa

Definición

El programa de alimentación y nutrición, dirigido a las tres comunidades beneficiarias del Instituto Benson es otro componente fundamental de las diversas acciones que dicha institución lleva a cabo con el propósito de mejorar la calidad de vida de la población que atiende. En él se han planificado diversas actividades que intervendrán a nivel de la cadena alimentaria y nutricional.

Dentro del área de disponibilidad de alimentos se trabajará con un proyecto integral de impulso al cultivo y consumo de soya. La soya es una fuente alternativa de consumo de proteína de alto valor biológico. El proyecto también fomentará el cultivo de huertos familiares para que los hogares tengan mayor diversidad de alimentos.

En el área de consumo de alimentos se impartirá educación alimentario-nutricional por medio del desarrollo de actividades educativas y prácticas, las cuales se desarrollarán durante todo el período de ejecución del programa.

Por último, con relación a la utilización biológica de los alimentos, se implementará un programa de educación en salud para mejorar las condiciones higiénicas de la vivienda y la familia y vigilancia nutricional. Esto se llevará a cabo por medio del monitoreo antropométrico trimestral en grupos de alto riesgo, dándole mayor atención a los casos de desnutrición.

Objetivos

General

  • Mejorar el estado nutricional de la población beneficiaria del Instituto Benson, por medio de la implementación del programa de alimentación y nutrición con el enfoque de seguridad alimentario-nutricional, el cual plantea intervenciones para cada uno de los componentes de la cadena alimentaria.

Específicos

  • Aumentar la disponibilidad de proteína de alto valor biológico por medio de la implementación del proyecto de cultivo y consumo de soya, ya existentes dentro de las comunidades.

  • Aumentar la disponibilidad de alimentos fuentes de vitaminas y minerales para el consumo en el hogar por medio de la implementación del proyecto de huertos familiares.

  • Mejorar el consumo de alimentos y su utilización biológica, por medio de la implementación del proyecto de educación alimentario-nutricional y de salud.

  • Monitorear el estado nutricional de los grupos de alto riesgo de las comunidades, por medio de la evaluación antropométrica periódica para detectar casos de desnutrición que puedan poner en riesgo la vida del beneficiario y así contar con información para la evaluación del impacto del programa.

  • Promover la capacitación alimentario-nutricional del personal institucional involucrado con el programa para lograr el mejor desarrollo del mismo.

  • Promover la participación comunitaria, por medio de la participación de la población en los distintos proyectos que conforman el programa.

Población a atender

El programa de alimentación y nutrición se planificó para atender a todas las familias que están asociadas con el Instituto Benson, y está dirigido principalmente a los siguientes grupos de población:

  • 80% de los padres de familia y hombres asociados al Instituto Benson, para los cuales están dirigidas las actividades agrícolas y de educación sobre salud contempladas dentro del programa.

  • 80% de las madres de familia o mujeres asociadas al Instituto Benson, grupo hacia el cual van dirigidas las actividades de educación alimentario-nutricional y educación sobre salud.

  • 80% de los hijos e hijas de los asociados a la institución, para los cuales se ha planificado la vigilancia nutricional, por medio del monitoreo de crecimiento.

Discusión de Resultados

La propuesta del programa de alimentación y nutrición es el resultado de una serie de fases que se iniciaron con la visualización del Instituto Benson de la necesidad y posibilidad de implementar una serie de acciones de tipo alimentario-nutricional, con el propósito de mejorar el estado nutricional de la población beneficiaria.

Tania Reyes entrevistando a una participante.

Se recolectó información necesaria para establecer el estado nutricional de los preescolares, mujeres embarazadas y en lactancia asociadas al instituto, así como también datos socioeconómicos, de educación, ingesta alimentaria y disponibilidad de alimentos. El objetivo era determinar con esto la situación alimentario-nutricional de la comunidad y de otros aspectos relacionados con ella.

Con base en estos datos se procedió a la elaboración de la propuesta del programa de alimentación y nutrición, en la cual se formuló la estrategia para la planificación, ejecución y evaluación de los programas que se incluyeron en el programa.

También se establecieron los objetivos, normas y procedimientos para realizar las actividades dentro de cada uno de ellos.

El programa de alimentación y nutrición está integrado por dos guías de procedimientos generales y cinco proyectos. Las guías son (1) La guía de planificación de actividades, en la cual se establecen los lineamientos generales para la planificación delas actividades que se llevarán a cabo en los diferentes proyectos, y (2) La guía de evaluación del programa, en la que se describe la metodología para evaluar el logro de los objetivos trazados para cada uno de los sistemas anteriores, así como también evaluar el proceso y cumplimiento de las actividades planificadas dentro del programa.

La formulación del proyecto para implementar el cultivo de soya surgió a raíz de los resultados obtenidos en el diagnóstico, al establecer los porcentajes de desnutrición que padecen las comunidades, la ingesta calórica deficiente y la baja cantidad de proteína de alto valor biológico que aporta la dieta. Se consideró el utilizar fuentes vegetales alternativas para mejorar la ingesta alimentaria y particularmente el consumo de proteína. Aprovechando que esta acción ya se ha iniciado, se determinó la necesidad de impulsarlo aún más, desde el punto de vista agrícola y nutricional para lograr su aceptación y consumo dentro de la comunidad.

El proyecto para implementar huertos familiares se basa en los resultados de la evaluación del patrón alimentario de la comunidad y del establecimiento de la poca disponibilidad de alimentos. Por esta razón, se determinó la metodología adecuada para impulsar la producción de alimentos en el hogar por medio de la capacitación agrícola e información nutricional sobre el tema.

El proyecto de educación alimentario-nutricional tiene como propósito mejorar el consumo de alimentos y su utilización biológica. Para esto se tomó en cuenta que el 62% de las mujeres evaluadas sabe leer y escribir. Se consideró que este proyecto sea dirigido principalmente a las madres de familia por ser las encargadas de la preparación y distribución de los alimentos en el hogar, aunque se sugiere incluir, si es posible, a padres y niños (as). Es aquí donde se describe la metodología a seguir para capacitar a las beneficiarias por medio de actividades educativas, ya sea teóricas y prácticas en temas relacionados con alimentación y nutrición.

El proyecto de educación en salud indica la metodología a seguir para capacitar a los beneficiarios por medio de actividades educativas en temas relacionados con buenas prácticas de salud e higiene. Tal como se estableció en el diagnóstico, que existen buenas posibilidades de aplicar el proyecto de acuerdo a las condiciones higiénicas en las que ellos viven y las prácticas que llevan a cabo. El proyecto de vigilancia nutricional fue establecido por dos razones. La primera de ellas para llevar un control del estado nutricional de los pre-escolares y en un momento dado brindar atención nutricional a los niños que presenten algún tipo de desnutrición. La segunda para que se utilicen los datos obtenidos para evaluar el impacto de las actividades que se realicen a nivel nutricional o agrícola dentro de las comunidades. En este proyecto se define el procedimiento para lograr el monitoreo del crecimiento de los preescolares y mujeres embarazadas y en lactancia beneficiarios del programa.

Conclusiones y Recomendaciones

Conclusiones

Diagnóstico
  • Según el indicador peso/talla se determinó que el 53% de los preescolares presenta un estado nutricional normal, mientras que el 26% padece de desnutrición leve y el 9% desnutrición moderada.

  • El 40% de las mujeres embarazadas tiene un estado nutricional adecuado para su condición fisiológica y el 60% restante tiene sobrepeso.

  • De las mujeres en lactancia, el 65% presenta un estado nutricional normal y el 35% restante, desnutrición leve. Ambas condiciones se consideran inadecuadas para su estado fisiológico.

  • Solamente el 19% de los preescolares y el 9% de mujeres embarazadas y en lactancia consumen una dieta adecuada para su edad y estado fisiológico, respectivamente. El 81% y 91% de niños y mujeres tienen una ingesta calórica deficiente.

  • Se observó que el consumo de proteína de alto valor biológico y grasa es deficiente en todas las comunidades.

  • Se presentó un patrón alimentario restringido únicamente a la producción familiar de alimentos sin mayor acceso a otro tipo de productos alimentarios.

  • En términos generales, existe una deficiencia en la ingesta de energía de aproximadamente 35% en comparación con las recomendaciones dietéticas diarias.

  • En relación a los datos de educación, se determinó que casi el 60% de las madres sabe leer y escribir, habiendo presentado diferentes grados de educación.

  • Se concluyó que el 51% de las casas sólo tiene un cuarto, 84% de las familias posee agua domiciliaria exclusiva, 40% no cuenta con servicio sanitario, 33% tiene letrina y un 22% excusado lavable.

  • La información sobre ingreso familiar y gasto para alimentación no es confiable, ya que se trata de aproximaciones y en muchas ocasiones no se tomó en cuenta la producción agrícola familiar.

  • Se estableció que en las tres comunidades evaluadas existe una relación estadísticamente significativa entre el estado nutricional de los preescolares y la ingesta alimentaria, el nivel de educación de la madre y el número de personas que integran la familia.

Propuesta
  • La propuesta del programa de alimentación y nutrición se llevó a cabo en base al diagnóstico de la situación alimentario-nutricional de las comunidades beneficiarias. Con esto se identificaron los problemas nutricionales de la población y las acciones que se podrán ejecutar para contribuir al mejoramiento de los mismos.

  • Se planificó el programa de alimentación y nutrición, definiéndose sus objetivos, funciones, recursos, población a atender y proyectos.

  • El programa constó de dos guías: planificación de actividades y evaluación del programa. Además cuenta con cinco proyectos: promoción del cultivo y consumo de soya, promoción de huertos familiares, educación alimentario-nutricional, educación en salud y vigilancia nutricional.

Recomendaciones

  • Implementar el programa de alimentación y nutrición en las tres comunidades beneficiarias del Instituto Benson a la mayor brevedad posible.

  • Utilizar el material bibliográfico y el recurso humano disponibles en la institución, debido a que conocen el área de influencia y la metodología más adecuada.

  • Incorporar un profesional en nutrición al equipo de trabajo del Instituto Benson para implementar esta propuesta.

  • Elaborar una propuesta para un programa de alimentación y nutrición dirigido al grupo escolar. Se ha comprobado que ésta puede tener buenas repercusiones en el estado nutricional de toda la población al iniciarse la educación alimentario-nutricional desde este momento.

  • Evaluar periódicamente, por lo menos cada tres meses, cada uno de los proyectos del programa.

Bibliografía

Aguilar, R. (1973). Investigación sobre hábitos alimentarios en un grupo de embarazadas del área rural y urbana de Guatemala. Tesis de grado. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala.

Berg, A. (1975). Estudios sobre nutrición: su importancia en el desarrollo socioeconómico. Trad. por G. Becerra. México: LIMUSA. pp. 283-298

Delgado, H. (1983). Modelo integrado simplificado de servicios de salud, nutrición y planificación familiar para zonas rurales. [Boletín] Oficina Sanitaria Panamericana. USA: 94(4); 362-378.

Fondo de Inversión Social (FIS) (1995). Indicadores del sector de educación y salud. Guatemala: pp. 8-9

García, C.A. (1989). ¿Por qué del problema alimentario-nutricional en Guatemala. Nutrición al Día. Guatemala: 3 (2); 67-71.

García, C.A. (1995). Propuesta de trabajo para procesos de seguridad alimentaria nutricional. Guatemala: CARE. pp. 4-13

Méndez, M. (1980). El componente nutrición del programa de medicina comunitaria de San Ramón, Costa Rica. Tesis de grado. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala.

Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (1979). Conceptos básicos de nutrición para desarrollar actividades de educación nutricional. Guatemala. pp. 71-75.

SEGEPLAN [Secretaría General de Planificación] y GTZ [Gesellschaftfur Technische Zusammenarbeit]. (1992). Plan de acción de alimentación y nutrición: hacia la seguridad alimentaria y nutricional de la población guatemalteca. Guatemala. pp. 7-14.

Solimano, G. (1988). Análisis crítico de los programas alimentario-nutricionales: una necesidad siempre presente. Revista Chilena de Nutrición, Chile: 12 (2); 83-89.

Torún, B., Menchú, M.T. y Elías L. G. (1994). Recomendaciones dietéticas diarias del INCAP. Guatemala: INCAP/OPS. pp. 137.

Autores

Tania Emilia Reyes. Estudiante de la Escuela de Nutrición, Universidad de San Carlos de Guatemala, Guatemala.

Silvia Rodríguez. Catedrática de la Escuela de Nutrición, Universidad de San Carlos de Guatemala, Guatemala.

Encabezado
Contáctenos    
© Copyright 1996-2004 Benson Institute, All rights reserved
 

 

Record visit