Comportamiento agronómico de dos variedades de acelga bajo dosis de abonamiento con humus de lombriz en walipinis

Walter Von Boeck realizó una evaluación del comportamiento de dos variedades de acelga (Beta vulgaris L.) bajo condiciones de walipini.

Introducción

El sector de la población boliviana posee problemas de desnutrición humana muy agudos, principalmente en el altiplano boliviano, debido a las condiciones climáticas determinadas por la altura y la ubicación geográfica. Estos factores sólo permiten cultivar escasas especies, una vez al año. Los cultivos tradicionales de la región son la papa (Solanum tuberosum L.), oca (Oxalis tuberosa Molina) y cereales, como cebada (Hordeum vulgare) y quinua (Chenopodium quinoa Willd.).

Las condiciones adversas que sufre el altiplano boliviano, la pobreza en la que vive la familia campesina y la continua degradación de los suelos, causan que la alimentación sea pobre y contribuyen a la desnutrición en la familia rural.

Ante esta situación, varias instituciones gubernamentales y no gubernamentales han buscado sistemas alternativos de producción entre los que se encuentran los sistemas de cultivos atemperados. Su objetivo es el aprovechamiento de la energía solar que es acumulada y redistribuida en la noche en forma de calor; se utiliza para la producción de hortalizas, flores, plantas medicinales, forestales y otros productos no propios de la zona (Avilés, 1992). En el altiplano boliviano existen distintos sistemas atemperados como invernaderos, carpas solares, camas orgánicas, túneles y una nueva alternativa que son los walipinis que permiten una producción intensiva de productos hortícolas todo el año.

Justificación

Debido a las condiciones climáticas adversas que presenta el altiplano boliviano (heladas, granizos y pérdida de fertilidad de suelos), la familia rural ve limitadas sus posibilidades de cultivar productos hortícolas a campo abierto, porque éstos requieren condiciones apropiadas para su buen desarrollo (temperatura, humedad y fertilidad de suelos).

Los sistemas atemperados existentes en el altiplano boliviano permiten la producción hortícola indispensable para la nutrición de la familia rural. El walipini, por ejemplo, es un sistema atemperado semi subterráneo que permite tener condiciones de humedad, temperatura y fertilidad adecuadas para una producción intensiva de productos hortícolas.

Objetivos

  • Evaluar el comportamiento de dos variedades de acelga (Beta vulgaris L.) bajo condiciones de walipini.

  • Evaluar la influencia del abono orgánico (humus de lombriz) en la producción de estas dos variedades de acelga.

  • Conocer el rendimiento de las dos variedades de acelga en cada uno de los tratamientos y evaluar los costos de producción.

Revisión de literatura

Importancia del consumo de hortalizas en el altiplano

Los pobladores del altiplano boliviano constituyen actualmente más del 52% de la población total del país, concentrada en menos del 30% del territorio nacional (Orzag, 1989). Esta población enfrenta serios problemas de desnutrición crónica debido a factores ambientales y socioeconómicos (Hartmann, 1990).

La población del altiplano y valles adyacentes sufren altos grados de desnutrición provocada por una dieta rica en carbohidratos y baja en vitaminas (Hartmann, 1990).

Las hortalizas y legumbres constituyen el complemento alimenticio básico de la población. La demanda de estos productos permite al agricultor producir y comercializar dos o más cosechas al año, dependiendo de los rubros que explora (Tapia, 1994).

Las hortalizas, en general, presentan una demanda insatisfecha por lo cual se ve la necesidad de producir mayor cantidad de hortalizas para el consumo.

Limitantes para la producción hortícola en el altiplano boliviano

Clima

El clima del altiplano boliviano es frío debido a su ubicación geográfica, su elevación promedio de 3800 m.s.n.m. y su temperatura promedio de 6.5º C. Después del factor agua, las heladas constituyen en el altiplano la mayor limitante para la agricultura (Montes de Oca, 1982). En el altiplano son frecuentes los fenómenos climáticos que ponen en riesgo y provocan pérdidas de cultivos (Avilés, 1992).

Temperatura

El efecto de la temperatura del aire y del suelo es de fundamental importancia, puesto que todos los fenómenos fisiológicos de los vegetales son directamente afectados por este factor (Avilés, 1992).

Humedad

Por lo general, el aire del altiplano es muy seco, aunque esto varía de norte a sur, por la influencia del Lago Titicaca en el Norte, donde las precipitaciones alcanzan 550 mm/año (Hartmann, 1990).

La mayoría de las plantas se desarrollan bien cuando la humedad relativa está entre 30 y 70%. Cuando éstan bajo 30%, las plantas se marchitan y cuando sube del 70%, la incidencia de enfermedades es alta (Alpi y Tognoni, 1987).

Por lo mencionado, se concluye que la humedad es un factor de principal importancia que limita la producción de cultivos no tradicionales como las hortalizas.

Importancia de los ambientes atemperados en el altiplano boliviano

Los ambientes atemperados tienen como papel principal elevar las temperaturas, en particular las temperaturas mínimas y luchar así contra el riesgo de las heladas. La elevación de la temperatura ambiental durante el día así como la humedad, permiten además un desarrollo más rápido del cultivo y una producción mayor (Avilés, 1992).

Los ambientes atemperados constituyen una alternativa al problema de la producción en el altiplano y a la excesiva presión sobre la tierra. También constituyen una tecnología apropiada por sus características de uso de mano de obra intensiva, de uso fácil y de costos relativamente bajos, puesto que se busca el uso de materiales locales (Avilés, 1992).

Características generales del walipini

Los walipinis, voz aimara que significa "siempre bien" (Ayaviri, 1996), se encuentran bajo el nivel del suelo. Este sistema posee características que permiten una producción intensiva de productos hortícolas durante todo el año.

El diseño cumple con las principales recomendaciones constructivas que establecen las publicaciones especializadas sobre este tipo de instalaciones adecuadas de la zona altiplánica y alto-andina (Ayaviri, 1996).

El walipini es una construcción semisubterránea de 60 a 80 m2 y las temperaturas son uniformes sin grandes amplitudes (Lorini, 1994). Las paredes se construyen en forma tradicional con tapial. Es interesante notar que las profundidades de los walipinis varían entre 1.00 y 1.20 m, dando características térmicas especiales (Ayaviri, 1996).

Humus de lombriz

Se denomina humus de lombriz o estiércol de lombriz a las deyecciones de ésta (Pineda, 1994). El humus de lombriz es un estiércol más biodinámico, tiene un mayor contenido mineral, contiene un mayor número de componentes (enzimas, hormonas, vitaminas, población microbiana, etc.); nutritivamente es más rico que el humus del suelo (Pineda, 1994).

Riqueza del humus de lombriz

El humus de lombriz es cinco veces más rico en nitratos, dos veces más rico en calcio, 2.5 veces más en magnesio, siete veces más en fósforo y once veces más en potasio que el humus de un suelo de alta calidad. Un suelo de alta calidad posee por lo general de 150-200 millones de microorganismos por gramo, el humus de lombriz posee por gramo entre 250-300 millones de microorganismos diversos y benéficos para la planta (Pineda, 1994).

Análisis de un humus de lombriz
Humedad
30-66%
pH
5.6-7.9%
Materia orgánica
35-7
Cenizas
15-68%
N
1.4-3.0%
P2O5
0.2-5.0%
K2O
0.2-2.5%
Ca
2-12%
Mg
0.2-2.6%
Fe
0.6-0.9%
Mn
66-1467 ppm
Cu
34-490 ppm
Zn
87-1600 ppm
B
26-89 ppm
Co
9-48 ppm
Carba microbiana
5 x 10-2 x 1012
Fuente: Pineda, 1994.

Importancia del humus de lombriz

El humus de lombriz posee dos elementos que son de mucha importancia para la planta: la acidez y la flora bacteriana. El humus es una sustancia neutra por tanto el valor del humus de lombriz es óptimo, ya que está muy cercano a los datos obtenidos sólo en los mejores abonos orgánicos.

La flora bacteriana que tiene este abono orgánico alcanza a 2 billones de colonias de bacterias por gramo de abono, en vez de los pocos centenares de millones presentes en la misma cantidad de estiércol animal fermentado, que es considerado de los mejores.

Una cuestión de indiscutible importancia práctica es que el humus de lombriz, aunque se dé en dosis excesivas, no quema ninguna planta ni siquiera la más tierna (Ferruzzi, 1987).

El material humificado por la acción digestiva enzimática de la lombriz presenta una capacidad de intercambio catiónico entre 70-100 meq/100 g de sustancia seca, con lo que aumenta fuertemente la retención de nutrientes y agua en el suelo. Al comportarse como esponja (captador de agua), presenta un tamaño de partícula pequeña y tiene baja plasticidad y cohesión. El humus es un excelente sustrato de germinación, ya que cumple con los requísitos para que las semillas sembradas germinen y emerjan sin encontrar a su paso barreras mecánicas que eviten o retrasen su emergencia a la superficie.

Principales efectos del humus de lombriz

La acción del humus de lombriz hace posible que los suelos que lo contienen presenten una mejor estructura, debido a que actúa como agente de cementación entre las partículas del suelo, dando origen a estructuras granulares, que permiten:

  • Mejorar el desarrollo radicular

  • Mejorar el intercambio gaseoso

  • Activar los microorganismos

  • Aumentar la oxidación de la materia orgánica y por consiguiente, la entrega de nutrientes, en formas químicas que las plantas pueden asimilar

  • Emplear en cualquier dosis, sin quemar o dañar a la planta más delicada, ya que su pH es neutro

  • Dotar de microelementos en proporciones diversas

  • Suministrar enzimas, las que continúan desintegrando la materia orgánica, aún después de haber sido ésta expulsada del tracto digestivo de la lombriz; dichas enzimas son tipificadas como las proteasas, amilasas, lipasa, celulosas y quitinosas

  • Utilizar como fertilizante foliar, debido a sus componentes nutritivos solubles en agua (Ferruzi, 1987)

Principales características del humus de lombriz

El humus de lombriz mejora las características físicas del suelo y mantiene el suelo debido a su estructura coloidal, ya que aumenta la capacidad del retención de agua. Es un fertilizante que desprende lentamente sus nutrientes, es rico en oligoelementos y contiene ácidos húmicos y fulmínicos que impiden la formación de hongos y micetos (Ocsa, 1995).

Cultivo de la acelga

La acelga es una hortaliza cuya parte comestible la constituyen las hojas, aunque también pueden consumirse los pecíolos; se le considera como una planta semiperenne y de rebrote. Posee un gran contenido de vitaminas A y C (Valadez, 1993).

Taxonomía de la acelga
Familia
Chenopodiaceae
Género
Beta
Especie
vulgaris
Variedad botánica
cicla
Nombre común
acelga

Planta de acelga.

Características Botánicas y Taxonómicas

La acelga presenta características botánicas generales muy similares a la remolacha, aunque sus raíces son menos gruesas y las hojas como las nervaduras son más anchas; aparentemente debido a que se usa la variedad Butte verde de Beta vulgaris no tuberizada. Esta hortaliza es considerada como bianual, los frutos son similares a los de la remolacha y contienen varias semillas en cada uno. La semilla que se consigue comercialmente en realidad es un fruto. La semilla de acelga es más pequeña que la de remolacha y es de color oscuro.

Cuadro 1. Valor nutritivo en 100 g de hojas de acelga
Agua
91.10%
Proteínas
2.4 g
Carbohidratos
1.5 g
Ca
105.0 mg
P
45.0 mg
Fe
2.5 mg
Na
147.0 mg
K
550.0 mg
Ácido ascórbico
32.0 mg
Vitamina A
2800 U.I. *
Fuente: Valadez, 1993.
* Una unidad international (U.I.) de vitamina A es equivalente a 0.3 mg de vitamina A en alcohol.

Requerimientos de Clima

La acelga es una hortaliza de clima frío, tolera heladas y temperaturas calientes. La temperatura requerida para su germinación es de 10 a 25º C (50 a 77º F); los cotiledones emergen entre 8 y 10 días (Valadez, 1993).

Requerimientos de Suelo

Esta hortaliza se desarrolla en cualquier tipo de suelo, pero se comporta mejor en los arcilloso-arenosos. La acelga es sensible a la acidez del suelo y se desarrolla muy bien en suelos alcalinos, entre un rango de pH de 6.5-7.5. La salinidad está clasificada como altamente tolerante, con valores de 6400 a 7680 ppm (10 a 12 mmho) (Valadez, 1993).

Materiales y Métodos

Localización

El estudio se realizó en el proyecto de walipinis del Benson Institute, ubicado en Letanías en la Provincia de Ingavi del Departamento de La Paz, situado al sudoeste de la población de Viacha.

Letanías se encuentra ubicado a 32 km al sudoeste de la ciudad de La Paz, entre los paralelos 16º42'5" de latitud sur y 68º15'54" de longitud oeste. Su altitud fluctúa entre los 3793 a 3870 m.s.n.m.

La zona se caracteriza por tener un suelo de textura franco arcilloso gravoso, con un material parental a una profundidad de 30 a 50 cm.

Descripción climática

El siguiente cuadro muestra la descripción climática en el área de Letanías.

Cuadro 2. Características climáticas de Letanías, Ingavi
Características
Descripción
Clima Templado frío, con vegetación montañosa, estepa a estepa espinosa
Temperatura media anual 8.3º C
Humedad relativa 50.80%
Meses de lluvia noviembre, diciembre, enero, febrero y mayo
Heladas al año febrero, mayo, junio, julio y agosto; con 5.3 días por mes
Granizos al año septiembre y febrero; con 2 días por mes

Metodología

Se usó un walipini de 1.80 m de profundidad preparado en forma tradicional para poder cumplir con los objetivos trazados. Posteriormente, se abonó con humus de lombriz para luego realizar la siembra a golpes, dejando tres semillas de acelga por golpe.

Para el análisis estadístico se utilizó el “Diseño de Parcelas Divididas en Bloques Completos al Azar” con tres repeticiones.

El factor A fue dosis de abonamiento orgánico (parcela grande).

Testigo

  • Tratamiento 1

  • Tratamiento 2

  • Tratamiento 3

Sin abono

  • 1236 kg humus de lombriz/ha

  • 3438 kg humus de lombriz/ha

  • 5732 kg humus de lombriz/ha

El factor B fue variedades de acelga (parcela pequeña).

  • B1=Variedad C003

  • B2=Variedad Fordhook Giant

Resultados

Rendimiento de Hojas

La Figura 1 muestra el rendimiento de cinco cosechas de acelga. Los tratamientos T1, T2 y T3 se comportaron estadísticamente en forma similar, pero existe una diferencia en sus rendimientos de materia verde. El T1 tuvo un rendimiento de 17.55 kg/m2 de materia verde de acelga con la aplicación de 1236 kg de humus de lombriz por hectárea. Al T2 se le aplicó 3438 kg de humus de lombriz por hectárea y se obtuvo un rendimiento de 18.15 kg/m2 de acelga. El T3 tuvo un rendimiento de 17.665 kg/m2, al cual se le aplicó una dosis de abono de lombriz de 5732 kg/ha. Por último, el T0 que fue el testigo al que no se le aplicó abono de lombriz tuvo un rendimiento de 12.7 kg/m2 de materia verde de acelga. El factor B que fue estudiado fueron las variedades de acelga (ver Figura 2) y se tuvo diferencias en el rendimiento de las dos variedades. La variedad que mejor respondió a los tratamientos fue la variedad Fordhook Giant con un rendimiento de 17.061 kg/m2, le siguió la variedad C003 con un rendimiento de 15.972 kg/m2 de materia verde de acelga.

Figura 1. Rendimiento de tratamientos

Figura 2. Rendimiento de variedades

Largo de Hojas

La Figura 3 muestra el tamaño del largo de hojas de las cinco cosechas de acelga. Los tratamientos 1, 2 y 3 se comportaron estadísticamente en forma similar pero existe diferencia en sus rendimientos de largo de hojas. El T1 tuvo un largo de 48.21 cm en sus hojas. El T2 alcanzó un largo de 51.31 cm que fue el promedio más alto de todos los tratamientos. El T3 tuvo un largo de hojas de 47.05 cm como promedio. El testigo (T0) alcanzó un largo promedio de 40.32 cm en sus hojas.

Figura 3. Largo de hojas en los tratamientos.

El comportamiento del largo de hojas en las variedades de acelga utilizadas alcanza alturas de hojas que fueron de 47.576 cm para la variedad Fordhook Giant y de 45.704 cm de largo en la variedad C003.

La variedad que mejor se comportó en el estudio fue la variedad Fordhook Giant (ver Figura 4).

Figura 4. Largo de hojas en las variedades.

Proteína cruda

La Figura 5 muestra el contenido de proteína cruda presente en las hojas del cultivo de acelga. Los cuatro tratamientos alcanzan niveles altos de proteína, aunque los tratamientos que fueron abonados con humus de lombriz tienen un nivel más elevado de proteína cruda.

Figura 5. Porcentaje de proteína cruda.

Discusión y Conclusiones

El comportamiento de las dos variedades de acelga bajo condiciones de walipini en época de invierno tuvo diferencias en rendimiento. La variedad Fordhook Giant, que se caracteriza por tener hojas corrugadas y peciolo blanco fue la de mayor rendimiento en comparación con la variedad C003, que es de hoja ancha lisa y peciolo blanco grande.

Respecto a los tratamientos, el tratamiento T2 fue el de mayor rendimiento, seguido por el tratamiento T3 y T1; el tratamiento T0 fue el de menor rendimiento.

Por lo experimentado, la variedad más óptima para ser cultivada en el sistema de walpini es la variedad Fordhook Giant.

El porcentaje de proteína cruda presente en las hojas de acelgas es bueno especialmente en aquellos tratamientos que fueron abonados con humus de lombriz. El contenido de proteína cruda varía en los peciolos y en las hojas de acelga. Existe una mayor cantidad en las hojas, por lo que se recomienda consumirlas en mayor cantidad que los peciolos, evitando una cocción larga para no perder sus propiedades nutritivas.

El sistema atemperado walipini es una alternativa para el agricultor, ya que se puede cultivar en invierno donde las temperaturas son bajas y es difícil mantener productos hortícolas a campo abierto.

Los rendimientos de hortalizas de hoja como la acelga cultivados bajo el sistema walipini son altos; la familia campesina puede comercializar parte de la producción en las ferias de la zona y tener ingresos económicos que le ayudarán a mejorar su calidad de vida.

Referencias

Alpi, A. y Tognoni (1987). Cultivo en invernaderos. España. Mundi Prensa. 253 pp.

Ayaviri, R. (1996). Estudio de cuatro profundidades en la producción hortícola en invierno. Contorno Letanías Viacha, La Paz. Tesis de grado. UMSA: La Paz, 168 pp.

Avilés, D. (1992). Evaluación comparativa de sistemas microclimáticos para la producción de hortalizas en la provincia Pacajes, Depto. de La Paz. Tesis de grado. UMSA: La Paz, Bolivia. 157 pp.

Calzada, J. (1982). Métodos estadísticos para la investigación. Editorial Milagros S.A. Lima, Perú, 645 pp.

Ferruzzi, C. (1987). Manual de lombricultura. Mundi Prensa. Madrid: España.

Hartmann, F. (1990). Invernaderos y ambientes atemperados. La Paz, FADES. 98 pp.

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Montes de Oca, I. (1982). Geografía y recursos naturales de Bolivia. La Paz, Bolivia. 574 pp.

Ocsa, Walter (1995). El sistema walipini. Editado por CEFODCA. La Paz, Bolivia. 36 pp.

Orzag, V. (1989). Factores limitantes del altiplano para la agricultura y degradación de las propiedades físicas del suelo. Seminario de agroecología. Facultad de agronomía. UMSA 13 pp.

Pineda, R. (1994). Lombricultura. Humus de lombriz: preparación y uso. CIPCA-PIURA: Perú.

Tapia, J. (1994). Importancia del uso de abonos orgánicos en la producción agrícola. Boletín informativo. Cochabamba, Bolivia.

Vacher, J. (1987). Los riesgos de helada en el altiplano boliviano. ORSTOM SENAMHI: La Paz, Bolivia.

Valadez, A. (1993). Producción de hortalizas. Editorial LIMUSA: México. 292 pp.

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