Pruebas de Elaboración de Leche de Soya (Glycine
max (L.) Merr.), Derivados y Proyecto de Viabilidad Industrial
Este trabajo se realizó para evaluar diferentes
formas de procesamiento de leche de soya y la aceptación
del producto por el público, y para realizar un estudio
de prefactibilidad para la producción de leche a pequeña
escala, para utilizarla como suplemento nutricional en
un desayuno escolar.
Resumen
El presente trabajo se llevó a cabo para evaluar diferentes
formas de procesamiento de leche de soya y la aceptación del
producto por el público, y para realizar un estudio de prefactibilidad
para la producción de leche a pequeña escala, para utilizarla
como suplemento nutricional en un desayuno escolar.
La leche de soya fue preparada con dos variedades (Cristalina
y Doko) y dos tiempos de inactivación enzimática (después y
antes) del triturado de los granos.
Las encuestas mostraron que los productos obtenidos tienen
una aceptación regular. Los resultados estadísticos indican
a la variedad Doko con inactivación enzimática previa a la trituración
como el mejor tratamiento.
El grado de contaminación microbiológica es moderado, ya que
está dentro de los rangos permitidos para consumo humano. Las
pruebas de conservación demostraron que la leche de soya sin
aditivos puede tener una duración similar a la de la leche de
vaca, cuando se encuentra en refrigeración.
El análisis económico financiero mostró que es factible la
instalación de pequeñas plantas rurales de procesamiento de
leche de soya (VAN=2058.68, TIR = 34.8).
Finalmente se concluye que la leche de soya puede constituirse
en un alimento básico fundamental, para aliviar la elevada desnutrición
presente en las áreas rurales y periurbanas de nuestro país.
Introducción
Bolivia se sitúa como uno de los países más pobres de Latinoamérica,
especialmente en áreas rurales y periurbanas. La pobreza afecta
al 69.8% de la población, de la cual 33% está en pobreza moderada
y 36.8% en extrema pobreza (indigentes 31.7%, 5.1% marginal).
Esta pobreza se manifiesta en el bajo nivel de vida y en particular
en la desnutrición que afecta a un 38% de la población; el consumo
de calorías y proteínas (1500-2000 kcal) está muy por debajo
del recomendado por la FAO y la OMS (2800-3000 kcal), lo cual
define la inseguridad alimentaria como crónica.
Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 1994, el
28% de los niños menores de 3 años en Bolivia tiene desnutrición
crónica, es decir retardo en el crecimiento en talla para la
edad, además que la prevalencia de desnutrición global se ha
incrementado de 13 a 16% en niños menores de tres años desde
1989 a 1994 (Ministerio de Desarrollo Económico, 1997).
La monotonía de la dieta y sus consecuencias negativas en la
salud son un problema serio de seguridad alimentaria. Si bien
con diferencias regionales, predomina el consumo de carbohidratos
(cereales y raíces) y existe deficiencia de proteína de origen
animal (carne y leche) y vegetal, así como de hortalizas y frutas.
La demanda de alimentos de alto valor nutritivo está restringida
principalmente por la falta de educación, poca disponibilidad
de alimentos y falta de ingresos. Los alimentos como la carne,
huevos, leche y sus derivados, que contienen proteína de origen
animal, son escasos y su elevado costo no permite que sean consumidos
muy frecuentemente; si existen es en cantidades pequeñas. Entre
éstos se destacan grasa y carne de res o cordero. Por otra parte,
los alimentos tradicionales con contenido de proteínas como
la quinua, tarhui, cañahua, amaranto, habas y porotos (frijoles)
van perdiendo lentamente importancia.
Para citar algunos datos, el consumo de leche y productos lácteos
es muy reducido; el promedio nacional es de 35 litros/persona/año,
contra un mínimo recomendado por la FAO de 150 litros/persona/año.
Al realizar un análisis del balance de oferta y demanda de los
principales productos, se pudo comprobar que existe un déficit
de lácteos en un 65% con respecto a la demanda, por lo que se
tiene que recurrir a las importaciones y donaciones (Ministerio
de Desarrollo Económico, 1997).
Por este motivo surge la necesidad de dar una respuesta inmediata
de alivio a la desnutrición moderada y extrema, prestando la
atención tanto al área urbana como rural. Ésta debe orientarse
en lo fundamental a los problemas del limitado acceso y consumo
alimentario inadecuado, para poder reducir la brecha alimentaria
entre el consumo efectivo y las recomendaciones nutricionales
para la población boliviana. Debe también dirigirse hacia la
disponibilidad creciente de alimentos. Las soluciones nutricionales
planteadas deberían tener bajo costo económico y un elevado
aporte proteico.
 |
Ciro Kopp mostrando las preparaciones de soya a las
mujeres de la comunidad. |
Una de las principales alternativas de solución a este problema
en Bolivia es la soya. La soya produce más proteína por hectárea
que cualquier otra planta cultivada. Sus cualidades como fuente
de calorías y proteínas hacen de esta leguminosa un alimento
básico potencial en la lucha contra el hambre.
En la actualidad, el consumo de leche de soya en Bolivia es
muy reducido. La razón principal es porque es un producto muy
poco difundido y completamente desconocido para la mayoría de
los habitantes de las áreas rurales, aparte de su sabor y olor
desagradables.
Para resolver estas situaciones, se hizo necesario un estudio
de adaptación de las condiciones tecnológicas de fabricación
de leche de soya a las condiciones de las áreas rurales. Se
elaboró un proyecto autosostenible para la implementación de
una planta procesadora de leche de soya y derivados a pequeña
escala, para determinar la viabilidad económica y financiera
del mismo. Para resolver el problema de aceptación se evaluaron
diferentes formas de elaboración y procesamiento de leche de
soya, utilizando diferentes tratamientos.
Revisión de literatura
A pesar de existir grandes perspectivas en el incremento de
la producción de productos animales en los países en desarrollo,
especialmente pollo y pescado, no se puede prever una reducción
en su costo en un futuro con la actual disparidad de precios.
Por otro lado, está la desnutrición protéica que provoca daños
irreversibles en la salud y productividad. En esas circunstancias,
la posibilidad de utilizar fuentes vegetales de proteína como
suplemento en la dieta toma una importancia relevante. El procesamiento
de productos vegetales exige menos gasto de recursos que los
productos animales, si se considera que existen pequeños factores
técnicos, como por ejemplo, los productos vegetales son más
baratos que los productos animales (De Camargo, 1986).
En su composición, la semilla de soya contiene un promedio
de 36% de proteína y 18% de aceite.
Con el crecimiento y desarrollo las necesidades de aminoácidos
esenciales bajan; los adultos necesitan una menor concentración
de éstos por unidad de proteína para mantener un adecuado nivel
nutricional, que el que necesitan jóvenes adolescentes (Liu,
1997).
Es así que se plantean los siguientes requerimientos en g/proteína/kg/día:
2-5 años: 110 g
10-12 años: 0.99 g
Adultos: 0.75 g
| Cuadro 1. Estimación
de requerimientos de aminoácidos (mg/g) para niños preescolares |
| Aminoácido |
Preescolar (2-3 años) |
10-12 años |
Adulto (>18 años) |
Pr/soya |
| Arginina |
-- |
-- |
-- |
-- |
| Histidina |
19 |
19 |
16 |
28 |
| Isoleucina |
28 |
28 |
13 |
49 |
| Leucina |
66 |
44 |
19 |
71 |
| Lisina |
58 |
44 |
16 |
61 |
| Metionina y cisteina |
25 |
22 |
17 |
26 |
| Fenilalanina y tirosina |
63 |
22 |
19 |
57 |
| Treonina |
34 |
28 |
9 |
40 |
| Triptófano |
11 |
9 |
5 |
10 |
| Valina |
35 |
25 |
13 |
50 |
| Total |
339 |
241 |
127 |
392 |
| Fuente: FAO/OMS, 1985. |
El sabor de las proteínas es muy débil, pero puede influenciar
los sabores perceptibles, pues pueden contener substancias responsables
por sabores extraños ligados a su molécula (Kinsella, 1978).
Por ejemplo, el sabor desagradable a "frijol verde", factor
que limita el uso de la proteína de soya como alimento, se demostró
que es causado principalmente por aldehídos de cadena corta,
como el hexanal (Chiba et al., 1979 & Qvist & Sydow,
1974).
Entre las legumbres, la soya ofrece el ejemplo más sorprendente
de una materia cuyo valor protéico se mejora de modo significativo
mediante tratamiento térmico óptimo. Esto se debe a la inactivación
o destrucción de una variedad de factores antinutritivos, tales
como enzimas, inhibidores de tripsina, hemaglutininas, saponinas,
isoflava, glicósidos y factores antivitamínicos (FAO, 1974).
La proteína de soya tratada térmicamente tiene mayor digestibilidad
que aquellas no tratadas, ya que todavía contienen los inhibidores.
La proteína de soya es de excelente calidad con un rendimiento
de 2t/ha; una hectárea de soya produce 720 kg de proteína. Como
el requerimiento diario de la proteína para una persona adulta
es de 70g, una hectárea de soya puede suministrar proteína para
28 personas durante un año.
Cuando la leche de soya se elabora adecuadamente es una bebida
que se parece mucho a la leche de vaca en sus propiedades altamente
nutritivas, es rica y cremosa, y se obtiene a partir de granos
de soya enteros. Con su sabor único a nueces y rica nutrición,
la leche de soya se puede usar en una variedad de maneras (FAO,
1974).
Varios estudios realizados por las Naciones Unidas demuestran
que en el área Andina, incluyendo Bolivia, la población presenta
una lactointolerancia que alcanza hasta el 60%. La leche de
soya está libre de lactosa y es una buena opción para personas
lactointolerantes.
Materiales y Métodos
Este trabajo fue desarrollado en dos partes.
En la primera parte se realizaron las pruebas de laboratorio
para estudiar diferentes procedimientos para la elaboración
de leche. Los factores que se estudiaron fueron dos variedades
de leche de soya (Cristalina y Doko) y dos tiempos de tratamiento
térmico (posterior y previo al triturado), de cuya combinación
obtuvimos los tratamientos. De cada uno de estos se elaboró
leche saborizada y yogur.
Con el fin de determinar la aceptación del producto por parte
de los consumidores, se realizaron pruebas organolépticas en
tres oportunidades para evaluar el sabor, olor, textura, color
y gusto personal.
Para el análisis microbiológico se prepararon muestras de cada
tratamiento. Las muestras fueron llevadas en bolsas de 200 cc
y analizadas en el Laboratorio LABIMED.
Para las pruebas de conservación las muestras fueron envasadas
en bolsas de plástico de 120 cc. Para cada tratamiento se usaron
siete bolsas, una para cada día de la semana, las cuales se
mantuvieron en un ambiente refrigerado (cámara fría). Se utilizó
la acidez titulable y el pH como indicadores del estado de conservación.
En la segunda parte del trabajo, para saber sobre la realidad
que se vive actualmente en las áreas rurales de Cochabamba,
se realizaron viajes a diferentes localidades del cono sur del
departamento; como resultado se tomó contacto con las autoridades
de Omereque.
Una vez concluidas las pruebas de laboratorio y habiendo logrado
una técnica para la elaboración de leche de soya, se realizó
un segundo viaje para ir a enseñarla a los habitantes de Omereque,
a través de una demostración práctica en la cual se elaboró
con éxito la leche de soya. Se llegó a firmar un convenio de
mutua cooperación con el gobierno municipal de Omereque, donde
el departamento de Tecnología Agroindustrial se comprometió
a elaborar el proyecto con estos antecedentes.
 |
Figura 1. Procedimiento para la elaboración de leche
de soya. |
Resultados y discusión
Las variedades evaluadas (Doko y Cristalina) no presentaron
diferencias en el proceso de elaboración, es decir, tecnológicamente
ambas variedades pueden ser utilizadas para elaborar leche de
soya. Habría que
estudiar otros parámetros como, calidad nutricional, contenido
proteico, y otros factores para ver si existe alguna ventaja
comparativa de una variedad sobre la otra.
Las encuestas de degustación fueron evaluadas con análisis
estadísticos; los resultados se muestran a continuación.
El análisis general de los datos obtenidos muestra que las
medias de los aspectos evaluados fluctúan alrededor de cuatro,
lo que significa que el producto tiene una aceptación regular
entre la población encuestada.
 |
Figura 2. Calificación del producto. |
Los resultados del análisis indican cierto grado de contaminación,
pero que permanecen dentro del rango permitido de alimentos
para consumo humano. La presencia de bacterias aerobias mesófilas
y coliformes totales, indica que existe una contaminación del
ambiente en el cual se procesó la leche o del material utilizado.
De las tres pruebas de conservación realizadas se obtuvieron
los siguientes resultados.
Las pruebas de conservación mostraron que la duración de la
leche de soya depende principalmente de la higiene en el proceso
de elaboración; en general muestra que una leche de soya bien
elaborada, sin aditivos, puede llegar a conservarse refrigerada
por más de 7 días. Éste es el período de garantía que recibe
la leche entera pasteurizada, mantenida en refrigeración.
Los resultados del proyecto de viabilidad industrial son detallados
a continuación.
La capacidad de la planta será de 100 litros/día. A pesar del
pequeño volumen producido, tendrá un impacto positivo en el
mejoramiento de la nutrición.
El déficit en calorías es de aproximadamente 23.16%. Un litro
de leche de soya incrementa en un 14.8% el consumo de calorías
diarias, lo que significaría que solamente queda un déficit
por cubrir de 8.36%. En lo que se refiere al requerimiento de
aminoácidos éste sería completamente cubierto.
Dadas las características de la planta de aproximadamente un
costo de US$7,000, ésta podría ser instalada en cada uno de
los cinco cantones de la sección, lo que significaría que con
US$35,000 se estarían beneficiando todos los niños en edad escolar
y preescolar de toda una sección provincial.
Los mejores indicadores de la rentabilidad de un proyecto como
el VAN (Valor Agregado Neto) y TIR (Tasa de Interés de Rentabilidad)
muestran los siguientes resultados:
VAN (sin financiamiento externo)= US$1582.63
TIR (sin financiamiento externo) = 21.02%
VAN (con financiamiento externo) = US$2058.69
TIR (con financiamiento externo) = 34.80%
Conclusiones
-
El tratamiento térmico previo al triturado mostró ser mejor,
sin importar la variedad, debido a las ventajas que presenta.
-
Mejora notablemente el sabor y otros aspectos estudiados,
como el olor y textura de la leche de soya al inactivar
enzimas y antinutrientes antes de que estos entren en
contacto con el resto de los componentes del grano y
confieran sus características no deseables.
-
La formación de espuma es mínima, lo cual favorece
al rendimiento en leche de soya y facilita las labores
del proceso, como la filtración.
-
En ambas variedades mostró tener mejores características
para la conservación, tanto en pH como en acidez titulable,
lo cual puede compararse con la de la leche de vaca.
-
Los resultados de las pruebas organolépticas califican
al producto como regular, la calidad de la materia prima
es muy importante para obtener un producto aceptable para
el público consumidor.
-
La calidad microbiológica de la leche de soya depende mucho
de la asepsia con la que es elaborada debido a la gran facilidad
con la que se puede contaminar. Para elaborarla se recomienda
tener mucho cuidado en este aspecto.
-
La instalación de pequeñas plantas procesadoras de leche
de soya es una actividad económica y financieramente viable.
-
Con la instalación de pequeñas plantas procesadoras de
leche de soya se puede llegar a mejorar la calidad de la
dieta en el área rural y a través de la difusión de alimentos
hechos a base de granos de soya se puede combatir la desnutrición
y sus graves consecuencias.
 |
Niñas de la comunidad degustando los alimentos preparados
con soya. |
Bibliografía
Chiba, H. Takahashi, N. & Sasaki, R. (1979). Enzymatic
improvement of food flavor from soybean products by aldehyde
dehydrogenase. Agric. Biol. Chem., 43 (9): 1981-1987.
De Camargo, R. et al. (1986). Tecnología de dos productos agropecuarios-alimentos.
270 - 277.
Fundación para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones
Unidas (FAO) (1974). Tecnología de la producción de harinas
comestibles y productos proteicos a partir de la soya. 1-38,
132-143.
Kinsella, J. (1978). Texturized proteins: fabrication, flavouring
and nutrition. CRC Critical Rewie in Food Sci. Nutr. 10 (2):
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Liu, Keshun. (1997). Soybeans: chemistry, technology and utilization.
ITP: New York. 63-77, 164, 165.
Ministerio de Desarrollo Económico (1997). Plan Nacional de
Seguridad Alimentaria. Secretaría de Agricultura y Ganadería.
Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria.
Qvist, I.H. & Sydow, E.F. (1974). Unconventional proteins
as aroma precursors. Chemical analysis of the volatile compounds
in hested soy, casein, and fish protein model systems. J. Azgric.,
Food Chem., 22 (6): 1077-1084.
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